
OTAN minimiza guerra comercial iniciada por Trump
Mark Rutte ha aducido que su foco como secretario general aliado es centrarse en la seguridad del área euroatlántica por lo que ha dicho que no comenta "otras cosas que no están directamente relacionadas con la seguridad" de los aliados.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha minimizado este viernes la guerra comercial iniciada por el presidente estadounidense, Donald Trump, al señalar que es una discusión entre aliados pero que no pone en jaque el artículo 2 del tratado del Atlántico Norte que establece que lo aliados no entren en conflictos en sus políticas económicas internacionales.
En rueda de prensa al término de la reunión de ministros de Exteriores aliados, el jefe político de la OTAN ha evitado comentar el impacto que tendrán los aranceles en la capacidad de los países del bloque militar de invertir en Defensa, en plena carrera por llegar al 2% del PIB y pactar un nuevo listón para la cumbre de líderes de finales de junio en La Haya.
Es más, ha quitado hierro al asunto al señalar que la guerra comercial lanzada por Trump «no pone en jaque el artículo 2 del tratado de la OTAN. «En el pasado hemos visto muchas diferencias y peleas por aranceles, esto ha pasado antes sin que sea una violación del artículo 2», ha señalado el ex primer ministro neerlandés.
Rutte ha aducido que su foco como secretario general aliado es centrarse en la seguridad del área euroatlántica por lo que ha dicho que no comenta «otras cosas que no están directamente relacionadas con la seguridad» de los aliados.
Criticas de aliados a los aranceles de Trump
La posición del líder de la OTAN contrasta con la preocupación mostrada por algunos ministros de Exteriores de los países afectados, caso de Canadá cuya ministra, Mélanie Joly, ha avisado de que la relación con Estados Unidos «no podrá ser igual» tras la guerra arancelaria desatada por la Casa Blanca.
«Somos los principales clientes de Estados Unidos, compramos más que Reino Unido, Francia, China y Japón juntos. Cuando tratas a tu mejor cliente de la forma de la que hemos sido tratados quiere decir que quieres cambiar la forma en la que operas», ha lamentado la titular de Exteriores canadiense, quien ha señalado a los europeos que Trump solo responde al lenguaje de la fuerza.
Para la ministra finlandesa de Exteriores, Elina Valtonen, resulta «extremadamente importante» evitar en el seno de la OTAN cualquier daño al libre comercio con la imposición de aranceles, apuntando que estas medidas afectan a la libertad de los consumidores y criticando que Trump aplique aranceles dependiendo del déficit comercial. «Esto no debería ser el caso especialmente en el seno de una organización con amigos y aliados», ha afeado, insistiendo en que la prioridad debe ser proteger los mercados de los «autócratas del mundo».
El ministro de Exteriores de España, José Manuel Albares, ha defendido que la relación comercial entre Estados Unidos y Europa es «la más grande» y ha sido mutuamente beneficiosa «durante décadas». «Creo que sería mejor si continuara siendo así, ambos se beneficiarían», ha indicado, señalando que la UE cuenta con los instrumentos para proteger su economía y trabajadores.
De su lado, la Alta Representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, invitada a la sesión en la OTAN, ha advertido de que «no hay ganadores en las guerras comerciales», añadiendo que los adversarios de Europa y Estados Unidos son los que pueden salir reforzados del choque por los gravámenes al comercio.
Aunque ha señalado que la UE prioriza la negociación para lograr un resultado más positivo a la actual situación, ha subrayado que la UE está dispuesta a defender sus intereses. Igualmente ha apuntado al perjuicio que puede provocar la imposición de aranceles a la capacidad de financiar el gasto en Defensa, una de las demandas que Washington hace a los aliados en la OTAN.