
Orbán justifica ante Netanyahu salida de Hungría del TPI
Sobre Netanyahu pesa una orden de arresto por presuntos crímenes de guerra y contra la humanidad vinculados a la ofensiva militar sobre la Franja de Gaza, pero Orbán ya había dejado claro antes del inicio de su polémico viaje a Budapest que no cumpliría con el mandato del TPI.
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha explicado que su Gobierno ha decidido sacar al país del Tribunal Penal Internacional (TPI) porque considera que se ha convertido en «un tribunal político», un alegato pronunciado en presencia de su homólogo israelí, Benjamin Netanyahu, a quien teóricamente las fuerzas de seguridad húngaras deberían haber arrestado.
Sobre Netanyahu pesa una orden de arresto por presuntos crímenes de guerra y contra la humanidad vinculados a la ofensiva militar sobre la Franja de Gaza, pero Orbán ya había dejado claro antes del inicio de su polémico viaje a Budapest que no cumpliría con el mandato del TPI.
El primer ministro húngaro ha recordado en una comparecencia conjunta ante los medios que durante su primera etapa en el Gobierno, hace ya más de dos décadas, Hungría se incorporó a dicha corte. Sin embargo, ahora entiende que ha habido «cambios». «En los últimos años, ya no se basa en el Estado de derecho», ha esgrimido Orbán, que ha puesto como «claro» ejemplo las investigaciones y acusaciones abiertas en los últimos años contra Israel.
Netanyahu le ha dado las «gracias» por la decisión «valiente» y «de principios» de sacar a Hungría del TPI, «una organización corrupta» que, según el dirigente israelí, ha equiparado los atentados lanzados por Hamás el 7 de octubre de 2023 con la actuación de «una democracia que lucha por su existencia».
«No sólo es importante para nosotros, es importante para todas las democracias», ha enfatizado ante Orbán, a quien ha reconocido además el apoyo político brindado en estos últimos años y también su compromiso en la lucha contra el antisemitismo.
De hecho, el jefe del Gobierno de Hungría ha dicho que tiene «tolerancia cero» con esta lacra, que ha llegado a vincular con el auge de la inmigración irregular, y ha subrayado que en Hungría «no se han alzado bandera de Hamás», en una parte de su discurso en el que ha querido reivindicar su país como una «isla» dentro de Europea en cuanto a la defensa de los valores judeocristianos.
Orbán, además, ha asegurado que Israel tiene derecho a defenderse de las amenazas y ha reivindicado al país como «clave» para la estabilidad del conjunto de Oriente Próximo.