
Defensoría de la Niñez alerta sobre preocupantes cifras relacionadas a los entornos violentos que viven niños, niñas y adolescentes en Chile
Durante el 2024 un total de 57 niños, niñas y adolescentes entre 10 y 17 años fallecieron por lesiones autoinfligidas y entre el año 2000 al 2024 los fallecimientos por armas de fuego han aumentado en un 122%.
La Defensoría de la Niñez presentó esta mañana en el Palacio Pereira su “Diagnóstico sobre la situación de derechos de la niñez y adolescencia 2025”, cuyos hallazgos alertan sobre preocupantes cifras que revelan la influencia de entornos cada vez más violentos para niños, niñas y adolescentes, en diferentes contextos. Además, el informe indica que persisten situaciones alarmantes en materia de crimen organizado, violencia letal, homicidios, explotación sexual, así como también un alarmante aumento de situaciones de discriminación.
El informe, cuya presentación estuvo a cargo del Defensor de la Niñez, Anuar Quesille, también da cuenta de una serie de factores explicativos para el análisis, tales como la crisis sanitaria, la digitalización o la movilidad humana, entre otros. Sin embargo, Anuar Quesille, recalcó que “es insoslayable cómo se visualiza la influencia de entornos cada vez más violentos para niños, niñas y adolescentes, y también el aumento de situaciones de discriminación que ellas y ellos mismos identifican como temas relevantes”.
Aunque en el año anterior los indicadores del Observatorio de Derechos de la Defensoría de la Niñez ya mostraban un aumento en problemas de salud mental y desarrollo en la adolescencia, este año el Diagnóstico presentado apunta a que los y las adolescentes vislumbran un escenario más complejo de socialización, menor sensación de felicidad y mayor abandono. Acerca de aquello, el Defensor de la Niñez manifestó que “lo que antes estábamos viendo sólo como un aumento en problemas de salud mental, parece también tener un profundo impacto en el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes. Esta situación es un desafío gigantesco para todo el Estado y la sociedad, y urge que podamos atenderlo a partir de políticas públicas de prevención y acompañamiento”.
Durante el 2024 un total de 57 niños, niñas y adolescentes entre 10 y 17 años fallecieron por lesiones autoinfligidas. Entre 2019 y 2024 también aumentó la cantidad de adolescentes de cuarto medio que afirman sentirse solos (10,7%). El Diagnóstico pone de manifiesto, además, que se presenta una tendencia al alza en el promedio mensual de atenciones de salud mental e intervenciones por consumo de alcohol y otras sustancias, alcanzando en 2024 el nivel más alto registrado hasta la fecha (DEIS).
Por otro lado, la crisis de seguridad pública también ha afectado profundamente a niños, niñas y adolescentes, así lo refleja la percepción que ellos y ellas tienen de sus entornos. El 32% de niños, niñas y adolescentes siente inseguridad al caminar sin compañía por las calles cercanas a sus hogares y/o colegios, y ese temor es mayor en niños y niñas más pequeños, alcanzando un 59% en 1° básico. “En seguridad pública el abordaje por parte del Estado no ha sido ni eficiente ni efectivo, los hallazgos de este Diagnóstico 2025 lo dejan de manifiesto. No podemos permitir que estas alarmantes cifras sigan en ascenso, el Estado debe tomar medidas con la urgencia que la niñez requiere y con la profundidad necesaria para que sean soluciones reales y duraderas en el tiempo, no medidas efectistas y que realmente no atacan el problema de fondo”, dice al respecto el Defensor de la Niñez.
En ese sentido, cabe recordar que un total de 51 niños, niñas o adolescentes fallecieron producto del uso de armas de fuego en 2024, y hasta la primera quincena de marzo de 2025, han ocurrido cinco fallecimientos más de este tipo. De los ocurridos en 2024, el 72% de los casos se concentró en la región Metropolitana. Este número significa que del año 2000 al 2024 este tipo de causal de muerte ha aumentado en un 122%. Por otra parte, de 2018 a 2024 aumentó de 4,3% a 5,9% los homicidios consumados a NNA.
Otra preocupación que surge de la publicación son las cifras en materia de violencia sexual. El Diagnóstico identifica una disminución en los casos policiales relativos a abuso sexual y violación a niñas, niños y adolescentes entre 2023 y 2024, pero advierte la continuación de un importante foco en explotación sexual, un tópico de especial seguimiento para el Observatorio. Las cifras proporcionadas directamente por el Ministerio Público evidencian un aumento de 45,12% en el total de delitos ingresados entre 2022 y 2024 por explotación sexual en entornos digitales, siendo la materia más significativa la adquisición y almacenamiento de material abusivo, con un 62%. Asimismo, se constata un aumento en la cantidad de formalizaciones y términos judiciales en los procesos penales.
Otros temas destacados
En el ámbito de convivencia escolar, las situaciones de conflicto en 2024 han mantenido su tendencia al alza. Sobre el incremento sostenido de las denuncias por discriminación, maltrato a párvulos y/o estudiantes, y situaciones de connotación sexual, las que presentan una mayor proporción durante los últimos tres años son por maltrato a estudiantes, llegando a casi 8 mil denuncias. Además, el 70% de niños, niñas y adolescentes de 5° básico a 4° medio considera que los han hecho sentir mal: un 37% por su apariencia física, un 30% por su forma de ser, un 30% por sus notas y un 21% por sus opiniones.
Otro de los hallazgos que se destaca se relaciona con niñas y adolescentes mujeres y la interrupción del embarazo. En 2024 se realizaron 89 interrupciones de embarazo de niñas y adolescentes y de ellos el 88% de los casos fue por causal de violación. Dentro de esta causal, el 58% de los casos corresponde a niñas de menos de 14 años, dato que refleja también la violencia sexual de la que son víctimas niñas y adolescentes.
El Diagnóstico 2025, que es la segunda versión desarrollada por la Defensoría de la Niñez a través de su Observatorio de Derechos, incluye también cifras en distintos ámbitos, como los relacionados a la violencia institucional, NNA bajo cuidado del Estado, derechos sociales como salud, vivienda y educación, desarrollo y bienestar, entre muchos otros.
El objetivo del desarrollo de este análisis es dar a conocer a la ciudadanía los desafíos identificados en la situación de derechos de niños, niñas y adolescentes en Chile, además de orientar y guiar las acciones de la propia Defensoría de la Niñez como magistratura de influencia y persuasión frente a los demás órganos del Estado.