A 33 años de la masacre: Justicia para Jodyalí

Por Ramzi Teymurov, embajador de Azerbaiyán concurrente en Chile.

Han pasado 33 años y el recuerdo de una tragedia sigue viva en la mente de los azerbaiyanos.

El día de hoy recordamos a las víctimas civiles que lamentablemente murieron en la ciudad de azerbaiyana de Jodyalí cual tuvo lugar la noche del 25 al 26 de febrero de 1992.

Jodyalí era una población de Azerbaiyán situada dentro de los límites administrativos de la antigua Región de Nagorno Karabaj, territorio reconocido oficialmente, por la Organización de Naciones Unidas, como parte de Azerbaiyán, ocupado ilegalmente por Armenia. Su población estaba constituida en más de 7 mil personas. Debido a que poseía una importante ventaja en términos de comunicaciones justo antes del Conflicto de Nagorno Karabaj, al albergar un aeropuerto civil, se había convertido en un sitio de refugio para turcos Meskhetianos que habían huido de los conflictos interétnicos de Asia Central, así como para los azerbaiyanos que habían sido deportados de Armenia.

En la madrugada del 25 de febrero de 1992 la ciudad fue presa de un fuego enemigo intenso proveniente de los pueblos de Khankendi y Askeran, que ya habían sido ocupados por fuerzas armenias. El pueblo fue rodearon completamente por ellos.

Las fuerzas armadas armenias, ayudados por el regimiento No. 366 de la ex Unión Soviética, atacaron esa noche la ciudad azerbaiyana de Jodyalí. Como resultado de este acto, 613 personas desarmadas fueron masacradas, 487 lastimadas y 1275 fueron tomadas como rehenes, 83 de los asesinados fueron niños, 106 mujeres, 70 ancianos, 6 familias fueron eliminadas por completo, 25 niños perdieron ambos padres y 130 perdieron a uno sólo de ellos. Muchas de las personas que hoy están desaparecidas eran, en ese entonces, jóvenes de entre 18 y 25 años.

La operación fue planeada y realizada por fuerzas de ocupación armenias en la antigua región de Nagorno Karabaj. Miembros de la organización terrorista Armenia ASALA, responsable de ataques en los Estados Unidos, Europa y el Medio Oriente, también estuvieron involucrados.

Serzh Sarkisian, ex presidente de la República de Armenia, reveló su rol en la masacre en una entrevista a un reportero británico al declarar:

«Antes de Jodyalí, los azerbaiyanos pensaban que podían jugar con nosotros, pensaban que los armenios eran gente que no podía levantar la mano en contra de la población civil. Nosotros pudimos romper eso (estereotipo).»

El Genocidio de Jodyali tuvo la clara intencionalidad de generar terror, como parte de una ofensiva militar que tuvo como objetivo el apoderarse de territorios pertenecientes a Azerbaiyán.

Según el informe de Human Rights Watch, lo acontecido en Joyalí es “la mayor matanza en el curso de la guerra entre Armenia y Azerbaiyán”, teniendo como consecuencia la ocupación de alrededor del 20% del territorio azerbaiyano desde 1992.

Han pasado 31 años de aquel acto criminal sin que hasta ahora se haya dictado justicia para las víctimas de la masacre, sus familiares.

A pesar del silencio generalizado, los órganos legislativos de México, Pakistán, Turquía, República Checa, Rumanía, Bosnia y Herzegovina, Panamá, Perú, Colombia, Serbia, Jordania, Honduras, Sudán, dieciocho Estados de los Estados Unidos y la Organización para la Cooperación Islámica adoptaron resoluciones sobre el genocidio en Jodyalí, condenando los hechos cometidos al amparo de la ley internacional y los Derechos Humanos.

Desde el genocidio de Jodyalí, aún no hay responsables ante un tribunal internacional de justicia. En relación a esa meta, en el 2008, se lanzó la campaña de sensibilización internacional “Justicia para Joyalí”.

El fin de la iniciativa es difundir lo sucedido elevando la conciencia y atrayendo la atención de la comunidad internacional sobre esta desgracia.

La masacre se convirtió en un símbolo y el modelo de limpieza étnica de la población civil azerbaiyana replicada por el ejército de Armenia en otras ciudades y pueblos ocupados de Azerbaiyán. El regreso al poder del líder nacional de Azerbaiyán, Heydar Aliyev, trajo a la luz este trágico acontecimiento y consiguió que en 1994 el Parlamento azerbaiyano declarase el 26 de febrero como el Día del Genocidio de Jodyalí.

Cinco años pasado se puso punto final a uno de los llamados «conflictos congelados» del mundo. La Segunda Guerra de Karabaj concluyó con la liberación de los territorios que Armenia había ocupado ilegalmente, desde hace casi treinta años, y fueron implementadas las cuatro resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
Y, por supuesto, recordamos las decenas de miles de víctimas de la ocupación armenia que murieron durante la Primera Guerra del Karabaj y los 30 años de intentos de resolver pacíficamente el conflicto del Karabaj.

En el 33º aniversario de la Masacre de Jodyali, a las víctimas del genocidio de Jodyali, exigimos justicia, por esas vidas inocentes tan cortas, familias destruidas, sueños que nunca se hicieron realidad.

Expresamos nuestra esperanza en que el crimen de lesa humanidad cometido contra los azerbaiyanos recibirá su valoración legal como acto de genocidio por el Congreso Nacional de Chile.

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